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Reportaje E!Online

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Este mes E!Online nos deleita con una entrevista con Dominic Monaghan y Billy Boyd (Merry y Pippin). A continuación os presentamos una parte traducida. El resto lo podéis leer aquí en inglés.

Boyd: Es el sueño de cualquier actor. No sólo en términos de ser capaces de ofrecer el proceso de madurez de los personajes durante más de un año, sino en cuanto a realizar semejante rango de escenas, desde las más cómicas hasta las muy emotivas. Al principio, nuestros personajes sólo son críos. Viven a tope - van a fiestas, o a pescar, corren por el campo robándole zanahorias al Granjero Maggot. No tienen ni idea de lo que se les avecina, ni a qué horribles experiencias van a enfrentarse.

¿Vosotros robáis zanahorias?

Boyd: ¡Sí! [Ríe] Es una escena muy divertida, pero me hizo ver algo más dentro de Pippin. Merry y Pippin se encuentran en un campo que está bastante alejado de Hobbiton, algo así como si Dom y yo nos encontrásemos en París. Pero Pippin dice "Hola, ¿cómo te va?" cuando la mayoría de la gente estaría sorprendida o sobresaltada. Esa es una de las cosas que más me intrigan de los Hobbits - su capacidad para olvidarse del mundo de esa forma.

[ahora hablan del final de la saga, cuando se reencuentran en "El Retorno del Rey"]

Monaghan: [...] Pero no creo que Merry hable nunca con Pippin de lo que le ha sucedido, porque es demasiado horrible. Merry se enfrenta directamente con la muerte, y ésto lo marca profundamente. Ve morir a la gente - gente a la que quiere y por la que se preocupa, y a la que intenta proteger. Boyd: A Pippin le pasa lo mismo, cuando la Compañía pierde a Gandalf en Moria. Gandalf es casi un Dios para Pippin. Supongo que es algo así como perder a un padre cuando eres muy joven. Monaghan: La última película va a romper el corazón de la gente. Toda la Compañía queda aplastada, masticada y escupida. Quedan heridos por siempre a causa del viaje.

[Ahora hablan de la evolución de sus personajes]

Monaghan: Desarrollan una fuerza interior, que es infinitamente más fuerte de lo buenos que puedan ser como guerreros. En realidad, los Hobbits nunca son muy competentes con las espadas. No son grandes jinetes, pero se aferran a sus habilidades como Hobbits - sigilo, astucia y valor. Boyd: Y ambos luchan en batallas y prueban su valor. Esto es algo impresionante de esta gente pequeña, a la que todo el mundo subestima.

¿Qué escenas os resultaron más difíciles?

Monaghan: Las escenas de Moria nos demandaron mucho, físicamente hablando. Pero algunas eran muy sencillas, porque lo que sucedía era real. Lo mismo pasó cuando los Hobbits huyen de un Jinete Negro: literalmente estábamos huyendo de un tipo montado en un caballo de dos metros y medio. Se pasa miedo, ¡y te aseguro que corríamos muy deprisa!