Obra ⇁ Razas

Valar

Q. «Los que tienen Poder» (singular Vala), también llamados «los Grandes», «los Regentes de Arda» o «los Señores del Occidente». Eran los más poderosos entre los Ainur que habían descendido a Arda. Ilúvatar les puso por condición que sus fuerzas tenían que quedar encerradas en el Mundo, hasta que este y su historia se hubiesen completado.

Los Valar toman la apariencia terrenal, parecida a la de los hombres y elfos, sólo que más noble y espléndida. La forma que eligen es simplemente un ropaje de su ser, pero que no pueden cambiar a su antojo, porque es la expresión de su personalidad. Algunos toman forma masculina y otros, femenina; las relaciones entre ellos se presentan parecidas a las de los hombres (matrimonios, parentescos).

Influyen en la creación y organización del mundo al estilo de los dioses elementales, cada uno en la medida de su (incompleto) recuerdo de las profecías del Ainulindalë. Algunos poseen un carácter más creativo, otros, más conservador. Melkor, al principio el más poderoso de los Valar, fue expulsado de su círculo a causa de su arbitrariedad y ansia de destrucción.

Los siete Valar masculinos son (por orden de rango): Manwë, Ulmo, Aulë, Oromë, Mandos, Lórien y Tulkas; los cinco primeros forman parte de los Aratar, como se llama a los Valar más poderosos. Las siete Valier (femeninas) son Varda, Yavanna, Nienna, Estë, Vairë, Vána y Nessa; las tres primeras forman también parte de los Aratar.

Los Valar habitan en el Oeste Lejano del Mundo, en Aman donde todos los seres vivientes, también las plantas, son inmortales. Su ciudad es Valmar y, allí en el Máhanaxar, el Anillo del Juicio, se reunen en consejo. Cada Vala se rodea de sus espíritus servidores, entre los cuales los Maiar son los más poderosos.