Obra ⇁ Razas

Sindar

Elfo Sinda«Elfos Grises» los llamaron los Noldor que regresaron de Aman, porque no eran «Elfos de la Luz» (Calaquendi) ni «Elfos Oscuros» (Moriquendi), y en ocasiones también «Elfos del Crepúsculo». Sindar (singular Sinda) era una palabra Quenya, aunque los Sindar la utilizaban como propia cuando se trataba de diferenciarse de los Noldor. Por lo demás se denominaban a sí mismos simplemente como Edhil (singular Edhe), «Elfos».

En general, los Sindar eran los Teleri que habían permanecido en la Tierra Media. Durante la Primera Edad la mayoría de ellos vivía en Doriath y junto a las Falas. Todos, incluso los que moraban más allá de las fronteras de Doriath, obedecían al Rey Thingol. Su palacio de cavernas, Menegroth, era el centro de la cultura Sindar, cuyas bases técnicas eran suministradas principalmente por los Enanos.

Frente a los Noldor, los Sindar eran el pueblo más limitado y menos activo, pero al mismo tiempo también el más sabio. Uno de sus eruditos, Daeron, inventó el sistema de escritura de las Cirth; aunque poco uso le dio su propia gente. Los Sindar amaban Beleriand y temían que cualquier cambio significara su ruina. Solían cantar y festejar; en la corte de Menegroth, un guerrero como Túrin les parecía ridículo porque no iba peinado a la moda. Su participación en la guerra contra Morgoth era sólo marginal; no se hacían ilusiones de poder vencerlo y estaban contentos de que el cinturón de Melian mantuviera el mal alejado de ellos.

Tras la destrucción de Doriath y Beleriand, muchos de los Sindar navegaron al Oeste Lejano; muchos se unieron a los Noldor y Nandor en Lindon y más al este. A lo largo de la Primera y Segunda Edad, su lengua, el Sindarin, se había convertido en la principal forma de comunicación de la Tierra Media.