Obra ⇁ Razas

Orcos

De todas las razas parlantes, los Orcos fueron los más despreciados. Elfos, Hombres y Enanos los persiguieron sin clemencia. Incluso sus aliados, los Orientales, Haradrim y Dunlendinos, los evitaban; por ello no llegó a haber muchos mestizos o medio Orcos. En las historias no se mencionan sus mujeres ni sus niños, aunque uno puede imaginarse lo que ocurrió con ellos en las así llamadas «medidas de saneamiento» después de la Guerra del Anillo.

El Rey Elessar les concedió paz a los Hombres que habían combatido por Sauron y le regaló tierra y libertad a algún que otro «Esclavo de Mordor», pero eso no incluía a los Orcos. Por mucho que los sabios especularan sobre si los Orcos eran malos por naturaleza o simplemente corrompidos por el Señor Oscuro, estaban fuera del alcance de toda compasión.

Eran un insulto, una burla contra la Creación, caricaturas de los Hijos de Eru: pequeños, de piel oscura tirando a negra, con ojos rasgados y narices chatas para olfatear, patizambos y con largos brazos, sus bocas llenas de colmillos. Odiaban los bosques, las praderas y los arroyos; la luz del sol los debilitaba, por ello solían vagar por las minas y cuevas bajo la tierra. No tenían cultura ni medidas higiénicas, aunque sí conocían algunas medicinas y fuertes bebidas alcohólicas. La Lengua Negra que Sauron había inventado para ellos era demasiado complicada; por lo que, fuera de la estrecha comunidad de la tribu, se comunicaban en un argot orco del Oestron que en las traducciones recuerda al lenguaje callejero de los forajidos de novelas policíacas malas.

A pesar de su naturaleza peleona y rebelde, obedecían al grito potente de uno de los poderosos y se incorporaban, cada cual provisto de un número de identificación, al ejército de Sauron. Eran caníbales y adoradores del diablo -y para colmo, racistas; porque, al menos los Uruk, se consideraban seres superiores.

La palabra Orco procede de la Lengua de los Rohirrim que a menudo se expresa con palabras del Inglés Antiguo (Inglés Antiguo orc, «demonio»). El nombre correspondiente en Sindarin era Orch, en plural Yrch. Los Elfos también hablaban de los Glamhoth, «horda estrepitosa». Los Hobbits los llamaban a veces «Trasgos» (inglés, goblins).

Los sabios de Eressëa creían que los Orcos habían sido criados por Melkor a partir de Elfos Oscuros (Avari) salvajes a principios de la Primera Edad y que, en el fondo de sus oscuros corazones, odiaban a su maestro por haberlos creado tan monstruosos. Sin embargo, no sabemos lo que opinaban de ello los propios Orcos.