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Hobbits

Esta Gente Pequeña de la Comarca demostró ser el enemigo más peligroso de Sauron en la Guerra del Anillo. Se llamaban Hobbits (Kuduk en su propia lengua). No eran belicosos ni sabían de magia; la pura casualidad los implicó en la Guerra del Anillo: uno de ellos, Bilbo Bolsón, halló el Anillo Regente que Sauron buscaba. Al principio, Sauron no supo ni qué era un Hobbit ni dónde podía encontrarlo. Más pequeños que los Enanos, ágiles y con pies peludos sin zapatos, los Hobbits eran capaces de desaparecer sin el más mínimo ruido.

Esto lo hacían servir para eludir a las otras razas. En tiempos remotos habían morado junto al curso superior del Anduin, entre las Montañas Nubladas y el Gran Bosque Verde; después fueron hacia el oeste evadiendo los peligros crecientes. Primero llegaron a Bree (por 1300 T.E.) y, trescientos años más tarde, se establecieron en las tierras de praderas y colinas al oeste del Baranduin que el Rey Arvedui II de Arthedain les cedió. Cumplieron fielmente con las pequeñas tareas que el Rey les había impuesto (el cuidado de los caminos y puentes), y lo hicieron así mismo cuando el Reino de Arthedain dejó de existir.

Las tres ramas, Albos, Pelosos y Fuertes, se convirtieron en un solo pueblo de pequeños granjeros, jardineros y artesanos. Entre los Albos hubo algunos espíritus más inquietos, especialmente en las familias Tuk y Brandigarno, pero por lo demás todos los Hobbits tendían, casi sin excepción, a un tipo de vida sedentaria y placentera, sin más interés que la comida, la bebida y las cuestiones familiares. La solidaridad entre la parentela era muy fuerte y la complicada etiqueta de las relaciones entre familiares solucionaba muchas situaciones que, en otros países, ocupa a juristas, jueces y funcionarios. El conocimiento genealógico era la única ciencia que los Hobbits deseaban estudiar.

Hobbit leyendo

En la Comarca no existía un verdadero gobierno. El cargo de Thain y Capitán de Acantonamiento, hereditario en la familia Tuk, no era importante en las largas épocas de paz. El Alcalde de Cavada Grande tenía el mando sobre los doce Oficiales y un número más grande de Fronteros. Además, se ocupaba del servicio de correos, que jugaba un papel trascendental en la vida de los Hobbits; intercambiaban cantidades de cartas, felicitaciones e invitaciones a banquetes. No eran conscientes de que su pacífica vida sólo se debía en parte a su autocomplacencia, porque eran los Dúnedain los que protegían la Comarca contra los peligros del exterior. Rara vez se encontraban con Enanos o Elfos que atravesaban la Comarca.

Según viejas costumbres, las viviendas de los Hobbits no eran casas sino Smials, grandes túneles ramificados, construidos bajo las colinas. En ocasiones también edificaban casas bajas y alargadas, de madera o piedra, sobre terreno llano. Tanto las casas como los Smials tenían algo en común: las puertas y ventanas eran redondas. La aportación más importante de los Hobbits a la civilización de la Tierra Media era la Hierba para Pipa, que sólo se conocía en la Comarca y en Bree hasta la Guerra del Anillo.

Parece que, en todas las Edades, la lengua de los Hobbits era la de los pueblos de los Hombres que vivían más cerca de ellos. Durante la época de la Guerra del Anillo era una versión rústica del Oestron, que a oídos de los habitantes de Minas Tirith tenía un sonido divertido y tosco. Había algunas palabras que estaban emparentadas con la lengua de los Rohirrim. Una de ellas era la correspondiente a Hobbít, que significaba originalmente «morador de cuevas». Los otros pueblos llamaban a los Hobbits «Medianos» a causa de su baja estatura, pues no llegaban a un metro veinte, o Periannath (Sindarin).

Para escribir usaban las Cirth y contaban los años de acuerdo con su Calendario de la Comarca (C.C.), que comienza con el año 1601 de la Tercera Edad como el año 1 después de la colonización de la Comarca. El Calendario de la Comarca era una variación del Cómputo de los Senescales que se utilizaba normalmente en Gondor.

Distribución de los hobbits

Distribución de los hobbits