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Elfos

Los Elfos (Quendi) de las historias de la Tercera Edad son viejos epígonos de sí mismos. Elrond, Thranduil, Glorfindel, Celeborn,... todos ellos son hermosos, nobles, sabios y valientes, pero lo que es su vitalidad, deja mucho que desear. Únicamente en Galadriel persiste una chispa del antiguo fuego.

Esta ya es la era de los Hombres, y la capacidad y el arte de los Elfos va «menguando» rápidamente. Hay un proceso de envejecimiento que también les afecta a ellos, a pesar de su increíble longevidad; están cansados por el tiempo, hastiados del mundo, consumidos por sus propios pensamientos hasta que el cuerpo llega a no ser más que un recuerdo del espíritu.

Los Días Antiguos anteriores a la Luz de los Árboles de Valinor y las claras noches en Beleriand, bajo el ciclo iluminado por las estrellas, fueron las épocas grandes de los Elfos. Cuando salió el Sol, empezó su decadencia. Antaño fueron más activos, curiosos y orgullosos, ahora viven en una continua melancolía.

De entre ellos hubo poderosos cantores, cuyas voces sonaron más allá de tierras y mares; fieros guerreros contra los que incluso los Balrogs sólo se atrevieron a luchar si eran superiores en número; artistas y creadores videntes que intervinieron en los misterios del destino. Eran los Primeros Nacidos de llúvatar, el mayor de los Dos Linajes, o sea, los hermanos mayores de los Hombres. A sí mismos se llamaron los Quendi (Quenya «los que hablan con voces»), cuando aún no habían descubierto otras criaturas que hablaran.

HISTORIA

Muy lejos, al este de la Tierra Media, despertaron a la vida en un acto de creación, junto al lago de Cuiviénen (Quenya «Agua del Despertar»), una bahía del Mar Interior de Helcar al pie de la ladera occidental de Orocarni, las «Montañas del Este». Allí los había encontrado el Vala Oromë, cabalgando hacia el este en una cacería. Para protegerlos de los engaños de Melkor, los Valar los convocaron a Valinor.

Entonces los Elfos dividieron sus razas y pueblos, según siguieron este llamamiento. Primero se les conoció a todos como Eldar o Eldalië (Sindarin Edhil) "el Pueblo de las Estrellas". De ellos se apartaron más tarde los Avari ("los Renuentes"), que se quedaron en Cuiviénen, y luego también los Nandor ("los que se volvieron"), que ante las Torres de la Niebla abandonaron la marcha y torcieron hacia el sur. La larga marcha al Oeste era precedida por los Vanyar ("los Hermosos"), después iban los Noldor ("los Sabios") y, al final, marchaban los Teleri ("los Rezagados" o "Llegados Últimos"). Ulmo, Señor de las Aguas, a quien disgustaba todo este asunto, arrancó una isla y llevó en ella a los Vanyar y los Noldor hasta Aman. Para recoger a los Teleri tuvo que arrastrar su isla, otra vez, todo el trayecto de vuelta, pero luego sólo fue una parte de ellos. Los demás no quisieron abandonar la Tierra Media.

Todos los que aún llegaron a contemplar la luz de los Dos Árboles en Valinor, se llamaron más tarde a sí mismos Calaquendi (Elfos de la Luz): estos eran los Vanyar, los Noldor y aquellos Teleri que vivían en Aman. Los otros Elfos, Avari, Nandor y restantes Teleri que habían permanecido en la Tierra Media, recibieron el nombre de Moriquendí (Elfos Oscuros) o Umanyar ("los no pertenecientes a Aman").

Cuando los Noldor regresaron a la Tierra Media durante el Ocultamiento de Valinor, nombraron Sindar o Elfos Grises a los Teleri que allí hallaron. De las lenguas de los dos pueblos, que se habían distanciado a causa de la larga separación, prevaleció el Sindarin como lengua común, también entre los Hombres y Enanos, mientras que el Alto Élfico o Quenya, que los Noldor trajeron de Valinor, pasó a ser el lenguaje de los sabios y las grandes ceremonias. Todas estas denominaciones de los diferentes pueblos Élficos son palabras Quenya.

Se sabe muy poco sobre las lenguas de los Nandor y los Avari. En la Tercera Edad los sobrevivientes de estos pueblos se habían unido al resto de los Sindar y Noldor, como en el caso de los Elfos Silvanos del Bosque Negro y Lórien. Fueron los Sindar y los Noldor los que enseñaron el arte de la escritura a todas las otras razas.

En la época de la Guerra del Anillo quedaban ya pocos lugares habitados por elfos: Rivendel, la casa de Elrond; Lórien, el reino de Galadriel y Celeborn; el Bosque Negro de Thranduil; y los Puertos Grises de Círdan.

Distribución de los elfos

Distribución de los elfos

Clasificación de los elfos

Clasificación de los elfos