Obra ⇁ Razas

Dunlendino

Así es como llamaban los Rohirrim a los habitantes de Dunland (en inglés antiguo «Tierra de las Colinas»), una región con algunas arboledas en el sudoeste de las Montañas Nubladas. No sabemos qué nombre se habían puesto ellos mismos, pero seguro que era otro, porque «Dunlendino» era un insulto con el que los Rohirrim se burlaban de los anteriores habitantes de la parte occidental de Calenardhon, los expulsados de las regiones al este del Isen. Eran Dunlendinos sólo porque habían encontrado provisionalmente refugio en aquella región. Por lo demás esperaban reconquistar los territorios en los que habían vivido antes o, al menos, vengarse de los ladrones de sus tierras a base de incursiones hostiles.

Como no eran numerosos, tenían que esperar la ocasión en que Rohan fuera atacada al mismo tiempo por otro enemigo. Cualquier aliado les parecía bien, incluso los Orcos, a los que no les unía ni una relación de parentesco ni una de amistad. Descendían de las antiguas razas de Hombres que los Númenóreanos habían echado de Enedwaith y Minhiriath cuando empezaron a talar los bosques a ambos lados del Agua Gris.

En la época de la Guerra del Anillo eran un pueblo de pastores y cazadores, tercos y muy poco influenciados por la civilización de los Reinos Dúnedain, con grandes cuerpos y fuertes de constitución, pero el color de su piel era amarillento y sus cabellos negros, por lo que las razas más nobles los miraban con despecho. Los Hombres de las tierras de Bree y de los valles meridionales de las Montañas Blancas estaban emparentados con ellos. Hablaban el Oestron medianamente, pero seguían manteniéndose fieles a su lengua, que los Rohirrirn no entendían.

En los ataques a Rohan, los Dunlendinos casi siempre llegaban a la región por los Vados del Isen y, algunas veces, por la fortaleza de Angrenost. Allí, la pequeña guarnición Gondor se había mezclado con los Dunlendinos y les concedían paso y apoyo secreto. En el año 2758 T.E. estuvieron muy cerca de la victoria. Sitiaron al Rey Helm Manomartillo en Cuernavilla y conquistaron Edoras.Wulf, que los conducía, se proclamó rey, pero un año más tarde fue vencido y muerto por Fréalaf, sobrino de Helm.

En la guerra entre Isengard y Rohan, Saruman no tuvo que esforzarse mucho para obtener el apoyo de los Dunlendinos. Mostraron ser valientes luchadores, pero inferiores a los Rohirrim en armamento y disciplina. La relación entre los dos pueblos no mejoró con la derrota de los Dunlendinos en la Batalla de Cuernavilla.