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Thingol

( Aprox. 505 P.E.) «Manto Gris» en sindarin; Elu Thingol, del quenya Elwë Singollo o Sindacollo, Rey de Doriath, una poderosa figura de fondo en las historias de la Primera Edad, aunque en ocasiones también fue el protagonista de los acontecimientos: como esposo de Melian, padre de Lúthien, padre adoptivo de Túrin y poseedor de un Silmaril. Fue uno de los tres mensajeros que Oromë se llevó de Cuiviénen a Aman para que pudieran echar un vistazo a la tierra bendecida y aconsejar a los Elfos que se trasladaran allí.

Mientras conducía a los Teleri hacia el Oeste, tropezó con la maia Melian en el Bosque de Nan Elmoth y cayó sobre él un encantamiento que duró muchos años. Cuando Elwë (Thingol) retornó con su pueblo, la mayoría de los Teleri ya habían partido a Aman con su hermano Olwë. Entonces permaneció con Melian en la Tierra Media y todos los Sindar lo reconocieron como su Señor. Era el único Sindar que aún había contemplado la Luz de los Dos Árboles en Valinor y por ello lo contaban entre los Calaquendi.

Los consejos de Melian y el cinturón con el que ella había rodeado Doriath le ayudaron durante mucho tiempo a mantener alejado de su reino los peligros de la Tierra Media. Sólo una vez participó en las guerras contra Morgoth: en la primera, donde los Elfos Verdes de Ossiriand tuvieron que llevar la carga principal. De esta forma, Doriath tuvo más de cincuenta años de paz bajo el reinado de Thingol. No obstante, las cámaras de armamento de Thingol estaban repletas de todo tipo de género de Nogrod y Belegost, y fuertes tropas de vigilancia fronteriza bajo el mando de expertos capitanes como Mablung y Beleg ayudaban también a defender Dimbar y Brethil. Menegroth, el palacio de cavernas de Thingol, había sido dispuesto como una fortaleza, aunque nunca pudo demostrar sus cualidades en este sentido.

El propio Thingol era un elfo alto, con el cabello plateado, no parecía muy belicoso, pero está claro que su espada Aranrúth, «Ira del Rey», que más tarde acabó como propiedad de los Reyes de Númenor, no era un arma de ceremonias. Otras hojas nobles fueron entregadas por el Rey como premio a los fieles.

Cuando supo de la Matanza de los Hermanos, en la que murieron muchos Teleri en Alqualondë, prohibió a los hijos de Fëanor pisar Doriath; mantuvo su amistad con los hijos de Finarfin (Finrod, Galadriel, Angrod y Aegnor). Así mismo prohibió la lengua de los Noldor, el Quenya, en todo Beleriand.

Después de que Beren consiguiera apoderarse del Silmaril, prueba impuesta por Thingol para aceptar dar la mano de su única hija, Lúthien, los hijos de Fëanor reclamaron la piedra. Con palabras hirientes rechazó sus pretensiones. Melian le aconsejó ceder. Habría podido pedir cualquier precio, ¿por qué no lo negociaba? La avaricia por los tesoros no le era desconocida, pero nunca llegó a pensar como un comerciante.

Hizo engastar la piedra en el Nauglamír, regalo de Húrin. Los enanos a los que encargó el trabajo buscaron y encontraron motivos suficientes para reclamar como propia la obra acabada. En los talleres de Menegroth se intercambiaron duras palabras y los enanos mataron a Thingol. Dos de los asesinos escaparon a Nogrod y la guerra de los Enanos contra Doriath comenzó. En la Tercera Edad aún se seguía discutiendo sobre quién había tenido la culpa. Melian partió de Doriath y su cinturón protector perdió el encanto. Bajo el nieto de Thingol, Dior, Menegroth vivió un nuevo, aunque corto, auge.

Apariciones

El Silmarillion El Hobbit El señor de los Anillos
La Comunidad del Anillo Las Dos Torres El Retorno del Rey